Seguridad, Inadaptación, Marginalidad, Delincuencia: clases, modelos, Criminología
Biotipología Criminal: La escuela Alemana
Ernest Kretschmer (1888-1964), es el máximo representante de esta escuela, en su obra se propuso hallar las correlaciones entre la estructura somática y la psíquica, es decir, comprobar si a determinados tipos somáticos corresponden determinados tipos psíquicos y viceversa; decía que la afinidad entre la forma corporal y el carácter solo puede demostrarse estadísticamente; y que si es demostrable de esta manera basta para que tenga importancia biológico criminal.
Krescher elabora una doble clasificación tipológica:
A.- Los tipos constitucionales:
- El tipo leptosomático: cuerpo alargado y delgado, cabeza pequeña, nariz puntiaguda (su representación gráfica es una línea vertical).
- El tipo atlético: gran desarrollo del esqueleto y musculatura, tórax y cabeza grande (su representación geométrica es una pirámide invertida).
- El tipo pícnico: Gran desarrollo de las cavidades viscerales, abdomen prominente, cabeza redonda y ancha, extremidades cortas y tendencia a la obesidad (representación circular). Poseen bajos índices de criminalidad.
- El tipo displástico: Que cuenta con características muy exageradas y son individuos que no encajan en los tipos anteriores, con tres variantes o subtipos (como el gigantismo, la obesidad o el infantilismo eunocoide).
B.- Los tipos psicológicos. Relacionando los tipos constitucionales anteriores con las correspondientes características psicológicas, formula una segunda tipología:
- Al tipo esquizotímico pertenecen los individuos de constitución leptosómica y de temperamento introvertido.
- Al tipo ciclotómico le corresponde las personas extrovertidas, de constitución pícnica; aunque puedan oscilar de un extremo a otro, de la alegría a la tristeza.
- Al tipo viscoso le pertenecen los individuos de constitución atlética, que oscilan entre el tipo leptosomático y el pícnico, por lo general pasivos, tranquilos.
En cuanto a las relaciones entre tipo y criminalidad, Kretschmer llega a la conclusión de que los pícnicos arrojan los índices más bajos de delincuencia, constituyéndose raras veces en delincuentes habituales; los leptos�micos son de difícil tratamiento y proclives a la reincidencia, de delitos más elaborados y pensados, siguiendo a los atléticos en porcentajes de criminalidad; abundan entre estos los ladrones y estafadores; los atléticos son violentos y representan los índices más altos de delincuencia.
A Kretschmer le corresponde el mérito histórico de haber iniciado las teorías somatotípicas; pero su tesis se limita a resaltar la afinidad estadísticamente comprobable entre constitución somática o corporal y rasgos caracterológicos-temperamentales, sin pretensiones causales o etiológicas. Kretschmer rechazó la hipótesis de un tipo somático delincuente.
A esta clasificación se le critica fundamentalmente, porque aun cuando pueda demostrarse una limitada proporción en que se da una correspondencia biológico-temperamental, los tipos no son útiles para describir a la mayoría de la población normal, por lo que no es aceptable la existencia de una predestinación constitucional.
