Los principios de la deontología policial propuestos por Sir Robert Peel en London Metropolitan Pollee Act fueron:

SOCIOLOGÍA

Sir Robert Peel (1788-1850), fue un destacado político británico. Dos veces Primer Ministro del Reino Unido, fundó el Partido Conservador (que dejó de denominarse Tory). También fue ministro del Interior en dos etapas distintas: entre 1822 y 1827.

La Policía Metropolitana, que hoy conocemos como ‘Scotland Yard’, concebida sobre un modelo policial de naturaleza civil, está basada en los nueve principios descritos por su creador. Si la Cartilla del Guardia Civil de 1845 tiene gran importancia en el devenir del Cuerpo, estos principios fundamentales, aunque más someros, sientan las bases de un cuerpo policial moderno y continúan siendo objeto de estudio en casi todas las academias de policía del mundo. Sus postulados se mantienen tan frescos o incluso más que los recogidos en la Cartilla de la Benemérita. De hecho existen similitudes muy notables entre estos principios y la propia Cartilla. Son los siguientes:

1.- La misión básica de la Policía es prevenir el crimen y el desorden, como una alternativa a su represión por la fuerza militar y a la severidad del castigo legal.
2.- La capacidad de la Policía para llevar a cabo sus funciones depende de la aprobación pública de su existencia, de sus acciones, comportamiento y capacidad para asegurar y mantener el respeto público.

3.- La Policía debe asegurarse la cooperación voluntaria de la sociedad en la observancia de la ley para ser capaz de mantener su respeto.

4.- El grado de cooperación y aprobación de la sociedad disminuye proporcionalmente ante la necesidad del uso de la fuerza física.

5.- La Policía busca y conserva el favor de los ciudadanos no por atender la opinión pública, sino por demostrar constantemente un imparcial servicio a la Ley, con completa independencia de la política, y sin tener en cuenta la justicia o la injusticia de la sustancia de las leyes individuales; por estar preparada para ofrecer servicio y amistad a todos los miembros de la sociedad, sin tener en cuenta su raza o posición social; por mostrar cortesía y buen humor y preparada para ofrecer su sacrificio en la protección de la vida de los ciudadanos.

6.- La Policía debe usar la fuerza física en la medida necesaria para asegurar la observancia de la Ley o para restaurar el orden, solamente cuando el ejercicio de la persuasión, el consejo y la advertencia, no son suficientes para alcanzar sus objetivos; y debe utilizar el grado mínimo de fuerza física en cada ocasión particular para alcanzar su objetivo.

7.- La Policía debe mantener en todo momento una relación con el público que honre la tradición histórica: la Policía es la ciudadanía y la ciudadanía es la Policía; la Policía son solamente individuos a los que se les paga a tiempo completo para cumplir los deberes que incumben a todos los ciudadanos en aras del bienestar de la comunidad.

8.- La Policía debe dirigir sus acciones para el cumplimiento de sus funciones y nunca usurpar poderes de la Judicatura para vengar a personas o al Estado o autoritariamente juzgar o castigar a los culpables.

9.- La prueba de la eficacia policial es la ausencia del crimen y el desorden y no su visible represión.

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