El artículo 7 de la Constitución dice que los sindicatos defienden y promocionan los intereses que les son propios, pero el sindicalismo actual realiza otras tareas importantes, aunque no especificadas en la Constitución, como la representación que les corresponde ante los poderes públicos o ante las asociaciones de empresarios y también la tarea de participación en la elaboración de la política social y económica.
