Los Acuerdos o Convenios de cooperación con la Iglesia y las demás confesiones religiosas se configuran como el medio principal por el Estado lleva a cabo esa cooperación. A través de ellos, el Estado pretende reconocer y tener de ellos, el Estado pretende reconocer y tener en cuenta las exigencias específicas que para sus ciudadanos tienen sus creencias religiosas concretas.
