La casuística analizada por el Tribunal Constitucional permite afirmar que las denominadas segundas viviendas, residencias de verano o similares, son plenamente domicilio en sentido constitucional, así como las habitaciones de hoteles o cualquier tipo de residencia ocasional. Junto con tales supuestos, se encuentran en igual posición las autocaravanas o roulottes, empleadas unas veces durante cortos períodos de tiempo (vacaciones, viajes) y otras como residencia estable con ocasión de viajes prolongados o incluso durante largos períodos de tiempo, en forma análoga a las ya mencionadas casas prefabricadas móviles. La solución contraria rige, en cambio, para los automóviles empleados para su destino ordinario de medio de transporte.
