Los Tribunales Superiores de Justicia de las Comunidades Autónomas culminan la organización judicial en el ámbito territorial de éstas, sin perjuicio de la jurisdicción que corresponde al Tribunal Supremo en todo el territorio nacional. Así, en cada Comunidad Autónoma existirá un Tribunal Superior de Justicia, que tomará el nombre de la Comunidad Autónoma y extenderá su jurisdicción al ámbito territorial de ésta. Los Tribunales Superiores de Justicia están integrados por las siguientes Salas: de lo Civil y Penal, de lo Contencioso-administrativo y de lo Social. Estos Tribunales son los órganos judiciales ante los que se agotan las sucesivas instancias procesales de las causas iniciadas en las respectivas Comunidades Autónomas, sin perjuicio de la competencia superior del Tribunal Supremo y del conocimiento y decisión atribuidos a órganos jurisdiccionales como la Audiencia Nacional en materias especiales como por ejemplo terrorismo.
