SOCIOLOGÍA
El aprendizaje por modelado, también conocido como aprendizaje por observación o imitación implica que aprendemos observando la conducta de los demás. Es decir, los niños aprenden por imitación, observando a los adultos, familiares y profesores que los rodean.
Por tanto, el aprendizaje por imitación implica que lo que hacemos deja una huella más profunda que lo que decimos: los padres y docentes tienen la responsabilidad de ser modelos de conducta.
Los demás influyen en nosotros y nosotros influimos en los demás. Esta verdad de sentido común la investigó y demostró Albert Bandura, profesor de la Universidad de Stanford y uno de los psicólogos más citados del mundo.
La teoría del aprendizaje social de Bandura influyó en la pedagogía especialmente por su énfasis en el rol de los modelos en el proceso de aprendizaje. Así, el aprendizaje seguiría cuatro fases:
- Atención. Primero, observamos a alguien y valoramos las cualidades y virtudes de su conducta. Por eso, esta teoría también se llama aprendizaje por observación.
- Retención. Lo que recordemos influirá en nuestras acciones.
- Reproducción. A continuación, hacemos propio lo que hemos observado. Copiamos el modelo en que nos hemos fijado. Es por lo que Bandura lo denominó aprendizaje vicario, porque «nos convertimos» en la persona a la que hemos observado.
- Refuerzo. Después de copiar la conducta del modelo, vemos sus consecuencias. El feedback que recibimos –incentivos, críticas, recompensas o castigos– nos motivará para repetirlo o no.
