La prevención de los delitos debe cumplir unos requisitos fundamentales:
– Debe estar apoyada en una legislación armónica y estable. Debe ser una legislación confiable, un exceso de cambios en las penas puede dar origen a la creencia en la inestabilidad de las mismas y actúa en sentido contrario a la prevención.
-Debe impulsar medidas generales de prevención, detectando que circunstancias son las que ocasionan el índice de criminalidad, creando políticas destinadas a luchar contra ello.
– Debe contemplar una represión adecuada y proporcional de los delitos. Estos principios de proporcionalidad e idoneidad son la base de la actuación policial, en la cual deben basar la fuerza ejercida.
-Debe ser diseñado un conjunto de medidas de prevención, adecuado y enfocado a una sociedad concreta, atendiendo
a sus circunstancias.
