Puede decirse que la civilización de Tartessos se desarrolló desde el Bronce Antiguo y Medio, simultáneamente a las culturas de El Argar y de Los Millares hasta el siglo vi a. C. en que se produjo su colapso. Tartessos se extendió por la mayor parte del territorio andaluz, el Algarve y parte de la Región de Murcia, aunque su eje principal se situó en el triángulo formado por las ciudades de Huelva, Sevilla y Cádiz. Su actividad más significativa fue la minera y metalúrgica (oro, plata, hierro y cobre), aunque también se practicó la agricultura, la ganadería, la pesca y el comercio marítimo, donde era un punto estratégico entre las rutas del Mediterráneo y el Atlántico, clave para el comercio fenicio con el estaño de las islas británicas.
