Socialización (Sigmund Freud)
El superego o súperyo. Son las normas culturales interiorizadas, la conciencia social, lo que el individuo ha asimilado e interiorizado en el proceso de socialización, particularmente en la etapa de niño-joven. Se adquiere mediante un proceso de identificación con lo que representan los padres. Es la carga social, el deber, las normas. Su prevalencia ante los otros dos componentes determinaría una persona rígida, compulsiva, extremadamente obsesiva con el deber. Se podría decir que es la conciencia moral. Es la parte que contrarresta al ello, representando los pensamientos morales y éticos, es decir, la conciencia social. Es la parte ética y moral que ha sido creada en el hombre y que se forma por las enseñanzas de nuestros padres o cuidadores y por las creencias religiosas que nos frenan. Si volvemos al ejemplo anterior, una persona que no tenga desarrollado el súper yo, como sabe que no se puede comer el producto sin haberlo pagado antes, se escondería para hacerlo sin ser visto. Sin embargo si hay un mayor desarrollo ético del súper yo, dicha persona sabría que podría comer sin pagar, pero no lo hace porque sabe que está mal.
