Socialización – Reacciones Sociales
Prejuicios
En Psicología se considera que el Prejuicio «es la actitud negativa injustificable y hostil hacia determinadas personas». Es una Opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal. Etimológicamente hablando, el vocablo prejuicio deriva del término latino «praejudicium»: juicio previo que se realizaba en la Roma Clásica antes de la iniciación del juicio verdadero con el fin de examinar la categoría social de los litigantes.
Algunas de las definiciones dadas de prejuicio son:
- Gordon Willard Allport, (hermano de Floyd Henry Allport) lo define como «Una actitud hostil hacia una persona que pertenece a un grupo, simplemente porque pertenece a ese grupo, suponiéndose por tanto que posee las cualidades atribuidas al grupo«. Allport distingue dos tipos de prejuicios:
- De endogrupo, es decir, el grupo al que se pertenece o se tiene de referencia. A este respecto, se entiende por etnocentrismo, como prejuicio étnico, a la consideración de que «lo nuestro» es siempre mejor que lo de los «demás».
- De exogrupo, referente a los grupos ajenos al individuo. Todo lo que no es endogrupo es exogrupo. Consisten estos prejuicios en una infravaloración de todo lo externo, que en el tema de extranjeros se pueden transformar en abierta hostilidad contra todo lo no nacional: es la llamada xenofobia y el racismo.
- R. Ashmore entiende prejuicio como: «Una actitud negativa hacia un grupo socialmente definido y hacia cualquier persona percibida como miembro de ese grupo».
- Peter Heintz entiende por prejuicio «todos aquellos juicios pronunciados sin una verificación previa de la validez de los hechos«
Son actitudes o predisposiciones sin suficiente fundamento en la experiencia. A esta definición cabe añadirte una connotación especial: la resistencia emocional a cambiar de actitud.
Es una actitud no fundamentada en la experiencia hacia personas pertenecientes a un grupo, por el hecho de pertenecer a él. La resistencia al cambio es un mecanismo de defensa de la personalidad del propio individuo, que se refugia en los prejuicios cuando se siente acosado por la incertidumbre y la ansiedad.
Aunque estas actitudes no fundamentadas pueden ser positivas y negativas, desde el punto de vista de la psicología se entiende como prejuicio la actitud negativa y hostil hacia determinadas personas.
Los prejuicios se manifiestan de muchas maneras: en preferencias como no salir con «gordos», en determinadas actitudes, etc. Un prejuicio nos inclina en contra de una persona en base sólo a su identificación con un grupo particular.
Al ser una actitud se va a dar una combinación de creencias, sentimientos e inclinaciones.
Debemos tener en cuenta que los prejuicios no son acciones, aunque un prejuicio puede llevar a una determinada conducta. Por ejemplo si tenemos un prejuicio hacia los negros podemos tener actitudes racistas.
Por tanto vemos, que el prejuicio es meramente una predisposición a actuar, una preferencia por determinados tipos de comportamiento, pero no entraña la respuesta efectiva.
P. Ej.: El propietario de un comercio puede sentir prejuicios en contra de los miembros de un determinado colectivo social, pero, no obstante, se comporta de forma cordial hacia los compradores que pertenecen a dicho colectivo para asegurarse la clientela.
Los componentes del prejuicio, en tanto que actitud sin fundamento, son los mismos que los de ésta:
- El elemento cognitivo o cognoscitivo, en el caso de los prejuicios son las creencias, las ideas estereotipadas, base del único conocimiento acerca del grupo prejuiciado
- El elemento afectivo, son los sentimientos y emociones inherentes a todo prejuicio. Suele fundamentarse en el elemento cognitivo, pero, sobre todo, viene condicionado por cómo la actitud cumple nuestras necesidades.
- El elemento tendencial, conductual o comportamental es la tendencia a actuar en determinada línea. en coherencia con el propio prejuicio, la disponibilidad para la acción.
Dicho esto conviene precisar por tanto las características del prejuicio:
- Son normalmente actitudes equivocadas
- Son actitudes rígidas dirigidas hacia un miembro de un grupo que resulta de la pertenencia de dicha persona a ese grupo.
- El prejuicio se aprende, generalmente durante el proceso de socialización
- Se tiene tendencia a adoptar prejuicios.
Ligado al concepto de estereotipo y de prejuicio, está el concepto de distancia social desarrollado por Emory S. Bogardus , el cual define esta Distancia Social como el grado de cercanía o aceptación hacia los miembros de otros grupos o de aceptación de ellos. A mayor distancia social, mayor número de prejuicios.
De forma genérica podemos decir que los prejuicios se forman por las siguientes razones:
- Porque la información que nos llega es escasa o llega deformada.
- Porque nos conformamos excesivamente con lo que nos transmite el grupo al que pertenecemos (los prejuicios se heredan por decirlo así).
- Porque sentimos insatisfechas ciertas necesidades personales, (se trata del elemento más determinante en la formación de prejuicios ya que es el más cargado de afectividad y subjetividad: la satisfacción de la necesidad de seguridad, valoración de status personal etc., pueden dar lugar al prejuicio de Etnocentrismo, considerando «nuestro» grupo de forma positiva y negativamente el ajeno.
- Como reacción a la frustración. Cuando un obstáculo interfiere en la satisfacción de nuestras necesidades, genera en nosotros una agresividad que «necesita descargarse». Encontramos entonces en las minorías indefensas esa «cabeza de turco», esa «víctima propiciatoria», ese «chivo expiatorio», en la que verter nuestros ataques. A partir de ahí RACIONALIZAMOS esa conducta como un mecanismo de defensa que justifica los comportamientos discriminatorios contra dichas minorías a las culpamos de nuestros problemas.
- Como consecuencia de conflictos intergrupales relacionados con la competencia en materia económica y política. EL colonialismo, la esclavitud, la explotación económica han sido justificados en función de las necesidades económicas de los países desarrollados, dando lugar así a numerosos prejuicios.
- Como resultado del «error fundamental de atribución» que consiste básicamente en un mecanismo con la función de explicar el comportamiento de una persona y achacar dicho comportamiento a sus características psicológicas sin tener en cuenta la influencia de la situación.
El origen de los prejuicios se puede clasificar:
a) Origen Social.
De acuerdo con el origen social de los prejuicios:
- Las posiciones sociales desiguales fomentan el prejuicio. Si un grupo disfruta de superioridad social y económica, justifica su posición, a veces, con prejuicios.
- Los agresores también tienden a menospreciar a sus víctimas para auto justificarse.
- La religión ha sido muy prejuiciosa a través de la historia. Ejemplo: muchos dictadores han justificado sus acciones con la religión.
- El factor grupo: a veces se prejuicia a los que están fuera de nuestro grupo. El círculo que nos incluye, «Endogrupo», excluye a los otros, «Exogrupo». Este es el «Sesgo Endogrupal»: tendencia a favorecer a nuestro grupo y prejuiciar al resto.
Relacionado con todo lo social, el prejuicio se mantiene por inercia, por moda o por conformismo para no originar resistencia.
Es difícil erradicar el prejuicio, pero se podría hacer con mucha información a través de los medios de comunicación de masas.
Cualquiera que esté satisfecho consigo mismo está predispuesto para estereotipar.
Las tendencias autoritarias que generan prejuicios tienen un origen social.
b) Origen Cognitivo.
En base al origen cognitivo de los prejuicios, Aparece el «Error Fundamental de Atribución», que consiste en atribuir algo a alguien debido a causas disciplinales.
c) Origen emocional.
La frustración y la agresión pueden fomentar el prejuicio al igual que los factores de personalidad como las necesidades de status y las tendencias autoritaria. Todo lo que está ligado con la emoción, el contacto a nivel emocional cercano con personas o grupos que prejuiciamos o estereotipamos, es lo que va a hacer que disminuya tanto el prejuicio como es estereotipo. Es decir, tienen un origen emocional pero la cercanía con las personas que son prejuiciadas, los reduce.
Existen cuatro causas básicas del prejuicio, no excluyentes entre ellos:
- Competencia económica y política: Puesto que los recursos son limitados, el grupo dominante quizá intente explotar o degradar a un grupo minoritario para conseguir alguna ventaja material.
- La teoría del chivo expiatorio: Una persona frustrada tiende a querer atacar al origen de su frustración. Sin embargo, la causa de dicha frustración es a menudo o demasiado grande o demasiado vaga como para permitir una venganza directa, por lo que los individuos tienden a desplazar su agresión sobre grupos odiados, visibles y relativamente impotentes.
- La personalidad prejuiciosa. Hay personalidades predispuestas al prejuicio, como es la personalidad autoritaria. En general, alguien con personalidad autoritaria pasa la infancia siendo muy inseguro y dependiente de sus padres; los teme y siente una hostilidad inconsciente hacia ellos. Esta combinación provoca que al llegar a la etapa adulta posea un alto grado de rabia que, debido a su miedo e inseguridad, adopta la forma de una agresión desplazada contra grupos indefensos, al mismo tiempo que el individuo mantiene un respeto externo hacia la autoridad.
- El prejuicio por conformismo. Las personas, en muchas ocasiones, simplemente se pliegan a las normas vigentes en su sociedad. Esto puede deberse a la falta de datos precisos y a informaciones erróneas, lo que lleva a las personas a asumir actitudes negativas hacia ciertos individuos basándose en meros rumores. Puede deberse también al miedo de ser rechazados al mostrar una actitud e ideologías distintas.
