La eficacia consiste en la consecución de fines de interés general y actúa como principio esencial para la actuación administrativa buscando la calidad de los servicios y la buena gestión económica. EI principio de eficacia buscará, mediante su inspiración, que la Administración Pública cumpla los objetivos fijados en los servicios prestados a los ciudadanos tendiendo hacia unos índices de calidad óptimos. El principio de eficiencia, por su parte, completa al principio de eficacia y atiende a la optimización en el uso de los recursos materiales y humanos para la consecución de los fines planteados y la mejora de la calidad de los servicios, condicionando la toma de decisiones para lograr mayores beneficios a menores costos.
