Este tipo de ordenanzas se establece un marco que garantiza la convivencia ciudadana definiendo las normas a las que la misma ha de ajustarse. El objeto de estas ordenanzas es la prevención de actuaciones perturbadoras de la convivencia ciudadana y la protección de los bienes públicos y de todas sus instalaciones y elementos que forman parte del patrimonio urbanístico y arquitectónico del municipio frente a agresiones, alteraciones y usos ilícitos de que pudieran ser objeto.
