El concepto de población concierne a la totalidad de las personas que se encuentran físicamente en el territorio de un Estado, considerándose, hasta cierto punto, como un hecho demográfico natural. Así los extranjeros residentes forman parte de la población de un Estado, aunque no estén vinculados a él por la nacionalidad, así como la población turística o la transeúnte, aunque no estén asentados permanentemente en su territorio, o la población inmigrante (legal o ilegal) o la apátrida.
