En la prueba psicotécnica se valoran las aptitudes, las actitudes y la personalidad del aspirante, así se realiza una valoración a nivel intelectual y de otras aptitudes especificas, exigiéndose en todos los casos rendimientos iguales o superiores a los normales en la población general, según la baremación oficial de cada una de las pruebas utilizadas, en función del nivel académico exigible para la categoría a la que se aspira. Se deberán explorar, entre otros, aspectos como la inteligencia general, comprensión, comprensión de órdenes, razonamiento cognitivo, atención discriminatoria y resistencia a la fatiga intelectual. Las pruebas de valoración de actitudes y personalidad se orientan a evaluar los rasgos de la personalidad mas significativa y relevantes para el desempeño de la función policial, así como el grado de adaptación personal y social de los aspirantes. Se deberá descartar la existencia de síntomas o trastornos psicopatológicos y/o de la personalidad, explorándose los aspectos como la estabilidad emocional, autoconfianza, capacidad empática e interés por los demás, habilidades interpersonales, control adecuado de la impulsividad, ajuste personal y social, capacidad de adaptación a normas, capacidad de afrontamiento al estrés y motivación por el trabajo policial. Los resultados obtenidos en estas pruebas deberán ser objeto de constatación y refutación mediante la realización de una entrevista personal en la que, además de lo anterior, se valorará también el estado psicológico de los candidatos explorándose aparte de las características de la personalidad indicadas aspectos como la existencia de niveles disfuncionales de estrés o de trastornos del estado de ánimo; problemas de salud; consumo excesivo o de riesgo de alcohol u otros tóxicos y grado de medicación; expectativas respecto de la función policial, etc.
