La reunión tiene que presentar un carácter transitorio y momentáneo, y es está una nota que la distingue de la asociación. La reunión es un grupo más integrador y estructurado que la multitud o aglomeración, como ya antes se ha precisado, pero menos cohesionado que la asociación, y, desde luego, los vínculos permanentes y duraderos que suelen unir a los miembros de una asociación son elementos diferenciadores frente a la relación espontánea y coyuntural que se da entre los integrantes de una asociación o manifestación, lo que diferencia con cierta claridad ambos conceptos.
